Publicado el 17 diciembre, 2025 por Mariana Flores
Por años, el poder de indulto del presidente de Estados Unidos ha sido una de las facultades más amplias —y polémicas— del cargo. Hoy, ese debate vuelve al centro de la escena con un giro propio de la era digital: Donald Trump evalúa un posible perdón presidencial para Keonne Rodriguez, fundador de Samourai Wallet, condenado por delitos vinculados al uso de mezcladores de bitcoin, a solo cuatro días de ingresar a prisión federal.
La discusión no es nueva, pero sí el contexto: el choque entre soberanía estatal, derecho penal federal y la filosofía de la privacidad en Bitcoin.
¿Qué tan “completo” es el poder de indulto del presidente?
En 2017, cuando Trump aún no había enfrentado directamente investigaciones que rozaran a su círculo cercano, publicó un tuit que marcaría el tono del debate:
“Todos coinciden en que el presidente de EE. UU. tiene el poder completo de indultar”.
Desde el punto de vista constitucional, esa afirmación es parcialmente correcta.
El Artículo II, Sección 2 de la Constitución otorga al presidente la facultad de conceder indultos y conmutaciones por delitos federales, pero establece límites claros:
- No aplica en casos de impeachment
Un indulto no puede impedir ni revertir una destitución por juicio político. - Solo cubre delitos federales
No alcanza a crímenes estatales, que siguen bajo jurisdicción de fiscales y tribunales locales. - El autoindulto sigue siendo un vacío legal
Nunca ocurrió en la historia de EE. UU. y no ha sido resuelto por la Corte Suprema.
Como señaló el constitucionalista Kermit Roosevelt (Universidad de Pensilvania), el poder es “completo” en el sentido de que nadie puede vetar la decisión presidencial, pero no es ilimitado en su alcance.
El precedente: de Ulbricht a CZ.
Trump ya dejó claro que está dispuesto a usar el indulto como herramienta política y simbólica en el ecosistema cripto.
En los últimos meses:
- Indultó a Ross Ulbricht, creador de Silk Road, cuya plataforma —aunque criminal— fue clave en la adopción temprana de Bitcoin.
- Perdonó a Changpeng Zhao (CZ), ex CEO de Binance, argumentando que la “guerra contra las criptomonedas” impulsada por la administración Biden había terminado.
Ambos casos generaron fuertes críticas, pero también aplausos dentro del mundo cripto, que los interpretó como un giro radical frente al enfoque regulatorio y punitivo anterior.
El caso Samourai Wallet: privacidad vs. lavado de dinero.
Ahora, el foco está en Keonne Rodriguez y William Hill, fundadores de Samourai Wallet, una billetera de bitcoin orientada a la privacidad.
La justicia federal los condenó por:
- Conspiración para cometer lavado de dinero
- Operar un negocio de transmisión de dinero sin licencia
Según los fiscales, el servicio de mezcla de Samourai facilitó el lavado de millones de dólares provenientes de actividades criminales.
Rodriguez recibió cinco años de prisión; Hill, cuatro.
Desde la óptica de muchos bitcoineros, el caso representa otra cosa:
👉 la criminalización del software de privacidad
👉 la persecución de desarrolladores por el uso que terceros hacen de su código
Trump “lo revisará”: ¿señal política o indulto inminente?
Consultado en el Despacho Oval, Trump fue directo pero cauto:
“He oído hablar del caso, lo voy a revisar”.
Pidió a la fiscal general Pam Bondi que analice el expediente. No prometió nada, pero el solo gesto ya tuvo impacto en el mercado y en la narrativa cripto.
Rodriguez respondió públicamente en X, agradeciendo la atención presidencial y comparando su situación con lo que describió como un “DOJ instrumentalizado”, una frase que resuena con fuerza en el discurso político de Trump.
Más que un perdón: el mensaje al ecosistema Bitcoin.
Si Trump concede el indulto, el efecto irá mucho más allá de Samourai Wallet:
- Sentaría un precedente político a favor de la privacidad financiera
- Reforzaría la idea de que el código no es crimen
- Profundizaría la división entre Washington y la comunidad cripto global
Pero también abriría interrogantes incómodos:
- ¿Dónde termina la privacidad y empieza el delito?
- ¿Puede el perdón presidencial debilitar la aplicación de leyes contra el lavado?
- ¿Se está usando el indulto como arma ideológica?
El poder de indulto presidencial es amplio, sí, pero cada uso redefine sus límites reales. En la era de Bitcoin, ese poder ya no solo afecta a políticos o banqueros tradicionales, sino a desarrolladores, protocolos y principios fundamentales como la privacidad y la descentralización.
Con apenas días antes de que Rodriguez ingrese en prisión, la decisión de Trump podría convertirse en el indulto más simbólico de la historia cripto… o en una oportunidad perdida para redefinir la relación entre el Estado y el dinero soberano.
Fuente: Cryptopolitan



