La Fed recorta tasas y advierte riesgos cruzados: qué significa para la economía, Bitcoin y los mercados en 2026.

Publicado el 11 diciembre, 2025 por Mariana Flores

La Reserva Federal de Estados Unidos cerró el año con un mensaje que combina cautela monetaria, riesgos crecientes en el empleo y un reconocimiento explícito del impacto que las políticas comerciales y tecnológicas están teniendo sobre la inflación y el crecimiento. En su conferencia de prensa del 10 de diciembre de 2025, el presidente Jerome Powell anunció un recorte de 25 puntos básicos en la tasa de fondos federales, llevándola al rango de 3.50 % – 3.75 %, consolidando así un total de 75 puntos básicos de recortes en los últimos tres encuentros.

La decisión llega en un momento de desaceleración laboral, inflación todavía elevada y un panorama político y fiscal particularmente tenso. Y, como suele ocurrir, los ojos de los mercados –incluyendo criptomonedas y Bitcoin– reaccionan no solo al recorte, sino al tono y las implicaciones del discurso.

Una economía que se modera, pero no se enfría del todo.

Powell confirmó que los datos oficiales de empleo para octubre y noviembre aún no están disponibles por el reciente shutdown federal, pero subrayó que los indicadores del sector privado apuntan a un mercado laboral que sigue enfriándose gradualmente.

  • El desempleo oficial más reciente: 4.4 % en septiembre, con tendencia al alza.
  • La Fed proyecta para el cierre de 2025 un 4.5 %.
  • Las contrataciones siguen positivas, pero con un ritmo mucho más lento que a inicios de año.

Powell atribuyó parte de esta desaceleración no solo al enfriamiento de la demanda de trabajo, sino también a la reducción en el crecimiento de la fuerza laboral —menor inmigración y caída en la participación laboral— algo que podría tener consecuencias estructurales a mediano plazo.

Inflación: el efecto de los aranceles complica la fotografía.

A pesar del progreso desde los máximos de 2022, la inflación permanece “algo elevada”. Tanto el PCE general como el PCE subyacente crecieron 2.8 % interanual en septiembre, un repunte respecto a meses previos. Powell fue directo: los nuevos aranceles están elevando el costo de los bienes y han interrumpido la tendencia desinflacionaria que el mercado esperaba.

La Fed sostiene que el efecto debería ser “transitorio” y equivalente a un aumento único en el nivel de precios, más que un nuevo ciclo inflacionario sostenido. Pero también reconoció que los riesgos inflacionarios a corto plazo están inclinados al alza, mientras los riesgos al empleo se han intensificado.

Esta es la tensión central que llevó al recorte de tasas:
✔ Riesgo inflacionario moderado,
✔ Riesgo laboral creciente,
✔ Una economía aún expandiéndose, pero con señales mixtas.

Powell: “Estamos cerca del nivel neutral”.

Uno de los mensajes más relevantes fue la afirmación de que, tras los recortes acumulados, la tasa actual está ya dentro del rango neutral, lo que implica que el ciclo de recortes podría pausarse.

En la SEP (Summary of Economic Projections), los miembros del FOMC estiman:

  • 3.4 % la tasa de referencia para finales de 2026
  • 3.1 % para finales de 2027

Sin cambios con respecto a las proyecciones de septiembre. La Fed deja claro que no hay un plan preestablecido y que cada decisión será dato-dependiente.

La Fed vuelve a comprar T-bills: ¿un giro hacia un “QE técnico”?

Uno de los titulares más llamativos, aunque de carácter técnico, es que la Fed reiniciará compras de Treasuries a corto plazo para mantener un nivel “amplio” de reservas. El primer mes incluirá 40 mil millones de dólares en compras.

Powell insistió en que no se trata de estímulo monetario, sino de asegurar el correcto funcionamiento del mercado monetario y evitar tensiones como las de 2019 o las vistas recientemente.

Aun así, esta movida es vista por algunos analistas como un QE en miniatura, o al menos un recordatorio de que el sistema financiero estadounidense sigue dependiendo de la liquidez del banco central.

¿Qué significa todo esto para Bitcoin y las criptomonedas?

Mientras la Fed intenta equilibrar riesgos, los mercados de activos digitales reaccionan ante tres factores clave:

1. Un ciclo de recortes más lento, pero sostenido.

Bitcoin tiende a beneficiarse cuando:

  • la liquidez aumenta,
  • las tasas bajan,
  • y la expectativa de inflación futura se estabiliza.

El tono de Powell sugiere que no habrá recortes agresivos, pero sí una política más acomodaticia que la de hace un año. Esto reduce la presión sobre los mercados de riesgo, incluidas las criptomonedas.

2. Aranceles → inflación de bienes → refugio alternativo.

Si los aranceles siguen impulsando los precios, Bitcoin podría fortalecerse como:

  • activo de cobertura ante inflación importada,
  • refugio ante riesgos geopolíticos,
  • vehículo de ahorro en ciclos de dólar débil.

3. La vuelta de compras de T-bills.

Aunque Powell insiste en que no es QE, cualquier expansión del balance de la Fed suele ser interpretada por los mercados cripto como una señal positiva para:

  • la liquidez global,
  • los activos alternativos,
  • y el Bitcoin como activo escaso (“hard money digital”).

Históricamente, Bitcoin se correlaciona positivamente con los ciclos de expansión de liquidez del banco central.

Demanda de IA y resiliencia del consumo: ¿un motor para 2026?

Powell destacó dos fuerzas que están sosteniendo el crecimiento:

  • el gasto en inteligencia artificial y centros de datos,
  • el consumo del hogar, todavía robusto.

Esto refuerza la expectativa del mercado de que 2026 podría ser un año de crecimiento moderado pero estable, un entorno históricamente favorable para activos volátiles con narrativa de futuro, como Bitcoin y las empresas cripto.

Un año de riesgos cruzados y oportunidades asimétricas.

La conferencia del 10 de diciembre marca un punto de inflexión. La Fed reconoce:

  • inflación afectada por decisiones políticas (aranceles),
  • un mercado laboral que se debilita,
  • la necesidad de sostener la liquidez del sistema,
  • y un posible freno en el ciclo de recortes.

Para los mercados tradicionales, el mensaje es de cautela con matices optimistas.
Para Bitcoin y el ecosistema cripto, el mensaje es más claro: el entorno para activos alternativos podría volverse más favorable a medida que 2026 avance, especialmente si la inflación se estabiliza y la liquidez vuelve a crecer.

La batalla final será determinar si los aranceles generan un nuevo ciclo inflacionario o si, como promete Powell, solo representan un “ajuste puntual” en los precios.
El desenlace determinará el rumbo del dólar… y del Bitcoin.

Fuente: Federalreserve.gov

Scroll al inicio