Publicado el 16 noviembre, 2025 por Jessica Campos
Documentos preliminares indican que Bruselas estudia centralizar la regulación cripto bajo un único supervisor europeo. La medida transformaría la estructura actual de MiCA y redefiniría el papel de los reguladores nacionales
Bruselas. Borradores filtrados en las últimas semanas revelan que la Comisión Europea está ultimando un plan para que la European Securities and Markets Authority (ESMA) asuma un rol sin precedentes: supervisar directamente a todos los proveedores de servicios sobre criptoactivos y otorgar una autorización única válida en los 27 Estados miembro.La propuesta, aún en revisión pero en fase avanzada, representa el cambio regulatorio más ambicioso desde la entrada en vigor de MiCA en 2023. Su presentación oficial está prevista para el próximo mes.
Un cambio profundo al modelo de supervisión
Vigente actualmente, las empresas cripto deben obtener autorización en al menos un Estado miembro para operar en el conjunto del bloque.El nuevo marco reemplazaría esta estructura descentralizada por un sistema más uniforme en el que:
• ESMA emitiría una única licencia europea, válida automáticamente en toda la UE.
• La autoridad tendría competencias para investigar, auditar y revocar licencias de manera directa.
• Se eliminarían duplicidades y diferencias interpretativas entre países.Expertos en políticas públicas consideran que esta reforma consolidaría un ecosistema más claro, estable y homogéneo.
El rol de los supervisores nacionales
Aunque el liderazgo pasaría a ESMA, los reguladores locales seguirían siendo esenciales para la vigilancia territorial y la implementación de las normas. Su función se centraría en:
• monitorear actividades sospechosas,
• coordinar inspecciones,
• y aplicar medidas correctivas en colaboración con ESMA.La diferencia clave estaría en quién toma las decisiones principales: Bruselas, ya no cada país por separado.
Impacto directo para las empresas cripto
La reforma traería ventajas, pero también mayores exigencias.Beneficios esperados:
• Menos trámites y un único proceso de autorización.
• Reducción de costos derivados de requisitos duplicados.
• Mayor claridad regulatoria y tiempos más previsibles.
• Un marco común para operar en cualquier país de la UE.Retos adicionales:
• Controles más estrictos en gobernanza, custodia y transparencia. • Mayor escrutinio en operaciones transfronterizas.
• Intensificación de auditorías y procedimientos de compliance.En resumen: más claridad, menos burocracia y un nivel de supervisión más alto.
Una reforma que podría reconfigurar MiCA
La centralización en ESMA no reemplazaría MiCA, pero sí redefiniría su funcionamiento al pasar de un sistema descentralizado a uno coordinado desde una única autoridad.Funcionarios europeos señalan que la prioridad es reforzar la protección al inversor y mejorar la capacidad de reacción ante riesgos sistémicos.
Impacto internacional: atención desde América Latina
La posible reforma genera interés fuera de Europa, especialmente en América Latina.Gobiernos y empresas siguen de cerca la iniciativa ante la posibilidad de que un modelo centralizado europeo se convierta en referencia para futuros marcos regulatorios en la región.
Conclusión: Europa envía un mensaje claro
Aunque la propuesta aún no se ha formalizado, la dirección es inequívoca:menos fragmentación, más control y un ecosistema cripto europeo regulado bajo estándares uniformes y estrictos.La UE apuesta por estabilidad, claridad y autoridad en un momento clave para la consolidación global del sector.
Tags: Regulación, Europa, ESMA, Unión Europea, MiCA, Criptomonedas, Políticas Públicas
Fuente: Bloomberg



