Publicado el 2 diciembre, 2025 por Mariana Flores
Corea del Sur se prepara para dar un paso decisivo en la regulación del ecosistema cripto. Tras meses de negociaciones y retrasos, el partido gobernante y la oposición alcanzaron un acuerdo clave para aprobar en enero de 2026 la Ley Básica de Activos Digitales, una normativa que redefinirá cómo se emiten, custodian y supervisan los activos digitales en el país. El proyecto incluye un modelo de emisión de monedas estables centrado en los bancos, nuevas exigencias para proveedores de servicios cripto y un endurecimiento del marco contra el lavado de dinero.
Según informó Maeil Business, el plan legislativo busca crear una “stablecoin al estilo coreano” bajo un esquema de consorcio donde los bancos deben poseer al menos el 51% de las acciones, permitiendo a empresas tecnológicas participar como socios minoritarios. La estructura busca equilibrar innovación e intereses del sector fintech con las preocupaciones del Banco de Corea, que ha advertido reiteradamente sobre los riesgos que pueden presentar las stablecoins para la estabilidad monetaria.
Un consorcio bancarizado para las stablecoins: estabilidad antes que velocidad.
El modelo de emisión propuesto —con los bancos en control mayoritario— representa un giro respecto a otros mercados donde las stablecoins son impulsadas principalmente por empresas tecnológicas. Para los reguladores surcoreanos, el objetivo es claro: la estabilidad del sistema bancario debe prevalecer sobre la velocidad del mercado cripto.
En reuniones recientes, el Banco de Corea insistió en que las entidades financieras tradicionales son quienes cuentan con la capacidad técnica, de reservas y de gestión de riesgos necesaria para administrar una moneda digital estable. Expertos como Hyun Jung-hwan, profesor de la Universidad de Dongguk y exfuncionario del banco central, destacan que la emisión bancaria es una opción “orientada a la seguridad”, aunque también subrayan que la naturaleza de las stablecoins exige mayores requisitos de reserva y limita incentivos tradicionales como el uso de depósitos para préstamos.
La aprobación definitiva de la ley dependerá de la presentación de una propuesta formal por parte de la Comisión de Servicios Financieros (FSC) antes del 10 de diciembre, fecha límite marcada por el legislador Kang Jun-hyeon. Si el regulador no cumple, el propio parlamento avanzará con una versión legislativa alternativa.
La urgencia legislativa: presión por aprobar la ley en enero.
El impulso se aceleró luego de que el gobierno y el partido gobernante reconocieran que otros países —Estados Unidos, la Unión Europea y Japón— ya completaron sus marcos regulatorios para las stablecoins, dejando a Corea del Sur en riesgo de rezago competitivo.
La Asamblea Nacional buscará aprobar la ley durante una sesión extraordinaria en enero de 2026, con varios proyectos ya presentados por distintos legisladores. Las negociaciones han sido intensas, con reuniones a puerta cerrada entre la FSC, el Banco de Corea y miembros del Comité de Asuntos Políticos del Partido Demócrata para definir los parámetros del consorcio y los requisitos de participación.
El mercado recibió con buenos ojos el avance, después de meses en los que la falta de definición había frenado inversiones y generado incertidumbre. La adopción de un modelo híbrido —bancos y empresas tecnológicas trabajando bajo un esquema regulado— apunta a crear un entorno más seguro para la emisión de activos digitales en el país.
La FSC cierra lagunas AML y endurece requisitos para plataformas cripto.
El avance legislativo coincide con un fortalecimiento de las reglas anti-lavado de dinero. El 28 de noviembre, la FSC anunció una expansión del Travel Rule, eliminando el umbral que permitía transferencias inferiores a 1 millón de wones (aprox. 680 USD) sin requisitos de reporte. Esta laguna había permitido prácticas de “smurfing”, donde operaciones se fragmentaban en pequeñas cantidades para evitar controles.
La nueva normativa exige supervisión exhaustiva independientemente del monto, afectando directamente a plataformas locales y a exchanges offshore que prestan servicios no autorizados a ciudadanos surcoreanos.
Además, la FSC elevó los estándares para el registro de proveedores de servicios de activos virtuales (VASPs), incluyendo:
- requisitos más altos de reservas financieras,
- controles internos más estrictos,
- mecanismos robustos de cumplimiento,
- infraestructura tecnológica verificable antes de recibir licencia.
El objetivo es profesionalizar el sector y reducir riesgos sistémicos, especialmente considerando que, bajo el nuevo modelo, los bancos podrían manejar volúmenes mucho mayores de monedas estables. Los expertos señalan la necesidad de mantener un canal permanente de diálogo entre la FSC y el Banco de Corea para coordinar límites de emisión y requisitos de reserva.
Un 2026 decisivo para la regulación cripto en Corea del Sur.
Con una combinación de presión política, urgencia internacional y riesgo sistémico, Corea del Sur se encamina a cerrar uno de los marcos regulatorios más robustos del mundo para activos digitales. La aprobación de la Ley Básica de Activos Digitales en enero marcará un antes y un después para el mercado local, que verá nacer una stablecoin nacional bajo supervisión bancaria, un entorno más profesionalizado para exchanges y un sistema AML más estricto.
Si el plan se concrete, Corea del Sur podría posicionarse como un referente global en la integración entre banca tradicional y activos digitales, a la vez que consolida un modelo regulatorio que otros países podrían seguir.
Fuente: Cryptopolitan




