Publicado el 2 diciembre, 2025 por Mariana Flores
El 29 de noviembre de 2025, el Banco Popular de China (PBOC) volvió a poner sobre la mesa su firme rechazo a las criptomonedas y anunció una ofensiva regulatoria más intensa contra todo tipo de actividades vinculadas con activos digitales. En una reunión interinstitucional en la que participaron 13 entidades gubernamentales, las autoridades advirtieron sobre un rebrote en la especulación con criptoactivos y declararon que todas las operaciones relacionadas con monedas virtuales se consideran ahora “actividades financieras ilegales”.
El PBOC subrayó que las criptomonedas “no tienen el estatus legal de moneda fiduciaria” y no pueden circular como medio de pago ni de inversión regulado. El comunicado hizo especial hincapié en las stablecoins, las cuales fueron calificadas de alto riesgo. Según el banco central, estos tokens no cumplen con los requisitos mínimos de identidad de clientes (KYC) ni con los estándares contra el lavado de dinero (AML), lo que los hace vulnerables a su uso en fraudes, financiamiento ilegal transfronterizo, lavado de dinero y otras actividades ilícitas.
Una ofensiva coordinada: qué se busca frenar y por qué.
Las autoridades chinas alertaron sobre un reciente repunte de inversión especulativa en criptoactivos, impulsada por plataformas offshore y canales informales, lo que representa “nuevos desafíos para la prevención de riesgos financieros”. En ese contexto, anunciaron un aumento en la coordinación interinstitucional, mayores controles sobre flujos de capital, un reforzamiento de los sistemas de vigilancia y un endurecimiento de la regulación.
En su declaración, el PBOC advirtió que continuará con su línea firme contra la minería, el comercio y la custodia de criptomonedas que ya implementó en 2021. Ahora, además, pone en el centro a las stablecoins, que considera una puerta de entrada a esquemas fraudulentos y actividades financieras clandestinas.
¿Qué significa para el mercado cripto global?
- Cierre definitivo de puertas en China continental
El mensaje del PBOC despeja cualquier ambigüedad: no solo se mantiene la prohibición de las criptomonedas, sino que se endurece el control sobre stablecoins, considerando su uso como “riesgo sistémico”. Esto refuerza la división regulatoria global en materia cripto: mientras algunas jurisdicciones avanzan hacia la regulación, en China las restricciones se endurecen. - Repercusión en mercados de Hong Kong y Asia
La declaración tuvo impacto inmediato en los mercados. Tras el anuncio, se reportó una fuerte caída en las acciones de empresas de Hong Kong vinculadas a cripto y stablecoins. Esto evidencia que la presión regulatoria en China no se limita al territorio continental, sino que genera efectos en toda la región. - Mayor impulso al e-CNY y las CBDC nacionales
Al reforzar su rechazo a criptoactivos privados, China afianza su apuesta por el yuan digital (e-CNY) como el instrumento digital oficial de su sistema financiero. Las autoridades buscan centralizar el control sobre los flujos de capital y evitar que stablecoins privadas socaven la soberanía monetaria. - Un mensaje claro a inversores y empresas cripto
Con este anuncio, el PBOC deja en claro que cualquier empresa, plataforma o individuo que promueva o utilice criptomonedas o stablecoins lo hace bajo su propio riesgo. Las iniciativas de tokenización, comercio de criptoactivos o emisión de stablecoins quedan bajo una amenaza legal real, con riesgo de sanciones, congelamientos de activos o cierre de operaciones.
China reafirma su barrera contra las criptomonedas.
La declaración del 29 de noviembre marca un duro recordatorio de que, para China, los criptoactivos siguen siendo una amenaza al sistema financiero tradicional. Al apuntar no solo a Bitcoin u otras monedas volátiles, sino también a stablecoins, Beijing envía un mensaje firme: la sola circulación de activos digitales privados será considerada ilegal sin las garantías regulatorias adecuadas.
Para el ecosistema global de criptomonedas, esto significa que uno de los mercados más grandes y potentes del mundo cierra sus puertas a cualquier forma de criptoactivos. Pero también refuerza la polarización mundial: mientras algunos países avanzan hacia la regulación y la integración de stablecoins o activos tokenizados, otros vuelven a levantar barreras. En ese contexto, la estrategia de adopción cripto deberá navegar entre innovaciones, regulaciones y riesgos geopolíticos.
Fuente: Reuters



