Publicado el 9 noviembre, 2025 por Mariana Flores
ROMA, ITALIA — La Asociación Bancaria Italiana (ABI) ha formalizado su apoyo al proyecto del Euro Digital del Banco Central Europeo (BCE), una Moneda Digital de Banco Central (CBDC) destinada a complementar el efectivo. Sin embargo, este respaldo viene acompañado de una condición crucial: la banca italiana exige que los costos iniciales de inversión para la implementación se repartan en el tiempo.
La postura, revelada en el contexto de los avances del BCE hacia una decisión de lanzamiento para el Euro Digital, refleja la preocupación de las entidades financieras por la alta presión de gasto de capital que implicaría la modernización de la infraestructura necesaria.
La Carga de la Implementación Digital.
Según la ABI, aunque el Euro Digital es una iniciativa clave para la soberanía monetaria de Europa y la innovación en pagos, los bancos afrontan actualmente grandes presiones de gasto. La implementación de una CBDC requeriría adaptaciones técnicas significativas en aplicaciones de banca móvil, infraestructura de cajeros automáticos (ATM) y sistemas de punto de venta (POS).
Informes previos de estudios de costos a nivel europeo sugieren que la inversión total de cambio para los bancos en la zona euro podría alcanzar los 18.000 millones de euros, con un costo promedio considerable por banco.
- Punto de la Banca Italiana: La banca italiana pide que se les dé flexibilidad para escalonar y repartir estos costos de inversión a lo largo de los años, buscando una implementación por fases. Esto les permitiría gestionar el impacto financiero sin comprometer sus propias iniciativas de innovación.
- Contexto de Lanzamiento: El BCE ha avanzado en su plan y ha finalizado una hoja de ruta, con un posible lanzamiento proyectado para 2029, sujeto a la aprobación de la legislación de la Unión Europea en 2026.
El “Doble Enfoque” de Europa.
Además de la cuestión de los costos, un alto funcionario de la ABI sugirió que Europa debe adoptar un “doble enfoque” (twin approach): combinar el Euro Digital emitido por el BCE con monedas digitales respaldadas por los propios bancos comerciales (commercial bank-backed digital currencies).
Esta estrategia, según la banca, garantizaría que Europa no se quede rezagada tecnológicamente, manteniendo la innovación y la competitividad en el mercado de pagos.
En resumen, mientras que Italia se posiciona firmemente a favor del Euro Digital para el futuro financiero del bloque, el debate se centra ahora en quién pagará la modernización y con qué rapidez se debe asumir esa carga, un factor clave para definir la viabilidad y el calendario final del proyecto.
Fuente: Reuters




