Publicado el 2 diciembre, 2025 por Mariana Flores
Con una visión abiertamente bitcoiner y oficinas distribuidas en San Francisco, Nueva York, Londres, Barcelona y Hong Kong, dos emprendedores argentinos decidieron dar un paso que hasta hace poco parecía improbable: construir una bolsa de valores completamente denominada en Bitcoin, donde todos los activos se negocian con BTC como única unidad de cuenta. El proyecto se llama Roxom y aspira a crear, literalmente, “un mundo” en Bitcoin.
Lejos de los mercados tradicionales que listan ETFs vinculados a BTC, y diferente también de los exchanges donde se compra la criptomoneda de manera directa, Roxom propone un cambio conceptual más profundo: operar acciones y activos financieros valuados exclusivamente en Bitcoin, sin dólares, sin pesos y sin referencias fiduciarias.
Bitcoin como respuesta a la desdolarización global.
En el mapa geopolítico actual existen dos grandes corrientes con un objetivo común: desdolarizar la economía global. Mientras los BRICS lo plantean desde un enfoque estatal y estratégico, los bitcoiners lo hacen desde una filosofía descentralizada. Los fundadores de Roxom —los argentinos Nicholas Damico y Borja Martel Seward— se ubican claramente en esta segunda corriente.
Para Martel, todas las monedas tradicionales comparten el mismo problema: dependen de decisiones políticas que erosionan su valor. “El dólar todavía no vivió un colapso extremo como el bolívar o el peso, pero opera bajo la misma lógica”, sostiene. Desde esa mirada, Bitcoin aparece como el activo con mejores condiciones para convertirse en la moneda dominante a escala global.
“Imaginamos un futuro donde la población mundial funcione de manera bimonetaria, viviendo en su moneda local pero ahorrando en Bitcoin. Algo así como lo que pasa hoy en Argentina, pero escala global”, explica.
Cómo nació la idea.
Martel —miembro del equipo fundador de Lemon Cash— había comenzado a trabajar antes de 2020 en el concepto de una bolsa basada en stablecoins y activos del mundo real tokenizados. Pero el proyecto mutó tras un consejo clave: si el objetivo era construir una economía basada en Bitcoin, la bolsa también debía estar valuada en BTC.
Para llevar adelante esa visión se asoció con Nicholas Damico, CTO de Bitpatagonia, la mayor minera cripto del país. Lo que empezó como un debate conceptual derivó rápidamente en un proyecto sólido: viajaron a San Francisco, completaron el white paper y descubrieron que existían antecedentes embrionarios —como Mpex o Mt.Gox— que habían intentado algo similar cuando Bitcoin aún estaba en su infancia tecnológica y regulatoria.
Durante ese viaje también consiguieron más de 4 millones de dólares en inversión, con respaldo de figuras relevantes del ecosistema fintech global como David Marcus (ex PayPal), Daniel Rabinovich (Mercado Libre), Sebastián Serrano (Ripio) y el legendario inversor Tim Draper.
La empresa montó además Roxom TV, un canal de noticias propio al estilo Bloomberg TV, pero con orientación abiertamente bitcoiner.
Un mercado financiero pensado en BTC, no en dólares.
En la actualidad, Roxom permite operar Bitcoin contra el S&P 500 y contra el oro, pero sus fundadores anticipan la llegada de unos 50 productos adicionales. La lógica —dicen— es la misma que la de operar activos en pesos en la bolsa argentina: cuando la moneda de referencia se aprecia o se deprecia, cambia la valuación del activo.
La diferencia de fondo está en la filosofía. Roxom no apunta al trader especulativo: apunta a quien quiere acumular Bitcoin a lo largo del tiempo y piensa en BTC como única medida objetiva de valor.
“El objetivo es simple: tener más Bitcoin. Y para eso, uno necesita que todo esté denominado en Bitcoin. Quien piense en Bitcoin como unidad de cuenta debe entender el mundo financiero expresado en esa moneda”, explica Martel.
Un 2025 de validación institucional y menor volatilidad.
Damico y Martel coinciden en que 2025 marcó un punto de inflexión para la principal criptomoneda del mercado: la volatilidad fue más moderada y el ingreso de instituciones financieras tradicionales —bancos, fondos y mercados regulados— consolidó a Bitcoin como un activo que “llegó para quedarse”.
Damico recuerda la etapa 2017-2018, cuando BTC pasó de 3.000 a 19.000 dólares para luego volver a 3.000, con fluctuaciones del 70 u 80 por ciento. “Hoy la estructura de mercado es otra. La presencia institucional estabiliza y valida la existencia de Bitcoin de cara a la gente común”, afirma.
Argentina como laboratorio cripto… con límites.
Los fundadores reconocen que Argentina es uno de los mercados cripto más dinámicos del mundo, con fintechs altamente competitivas. Pero, al mismo tiempo, advierten un desafío: la diferenciación. Con productos cada vez más similares, la pregunta es cuánto espacio hay para todos y cómo sobrevivirán las plataformas locales frente a gigantes como Mercado Pago, bancos tradicionales y empresas globales.
También plantean un interrogante sobre la expansión: algunas fintechs argentinas crecieron en países vecinos, pero aún no existe un “Mercado Libre cripto” capaz de dominar los grandes mercados regionales.
Roxom y el futuro de un sistema financiero alternativo.
Roxom no es simplemente una plataforma: es un intento de rediseñar la infraestructura financiera desde una lógica donde Bitcoin sea la referencia absoluta del valor, del ahorro y de la inversión. Si la propuesta prospera, podría marcar el inicio de un ecosistema global donde los mercados funcionen sin necesidad de monedas fiduciarias.
Para sus fundadores, el objetivo es claro: construir los cimientos de una economía basada en Bitcoin, con sus propias reglas, sus propios mercados y su propio lenguaje de precios. Un proyecto tan ambicioso como el propio Bitcoin.
Fuente: Ambito



