El Senado se une en contra del dólar digital (CBDC) a través de enmienda de Ley de Vivienda.

Publicado el 4 marzo, 2026 por Mariana Flores

El día 2 de marzo de 2026 en el Salón del Senado de los Estados Unidos, se llevo a cabo la Moción de Procedimiento sobre la enmienda al Housing for the 21st Century Act (H.R. 6644), también llamada Ley de Vivienda para el Siglo XXI, la cual arrojó una votación de 84 sufragios a favor y 6 en contra para avanzar en el debate formal del pleno.

Previamente, el 9 de febrero de 2026, la Cámara de Representantes había aprobado el mismo proyecto por una amplia mayoría de 390 votos a favor y 9 en contra, con 33 miembros sin votar.

El elemento clave: Título X, Sección 1001.

En la versión aprobada por el Senado se introdujo el Título X, Sección 1001, que establece:

  • La definición legal de lo que constituye una CBDC.
  • La prohibición a la Reserva Federal de emitir una CBDC sin autorización explícita del Congreso.
  • Las excepciones permitidas.
  • Una cláusula de expiración (sunset) que vence el 31 de diciembre de 2030, lo que convierte la prohibición en una restricción temporal y no permanente.

Este cambio tiene un impacto más allá de las cuestiones de vivienda: obliga a que la Reserva Federal no pueda emitir un dólar digital sin el consentimiento expreso del Congreso, desactivando cualquier posibilidad automática de que la Fed implemente una moneda digital de banco central por su propia iniciativa.

Una alianza legislativa inusual.

Uno de los aspectos más llamativos de esta noticia es que la enmienda fue impulsada por legisladores de partidos políticos opuestos: el senador republicano Tim Scott y la senadora demócrata Elizabeth Warren.

El Senate Banking Committee, bajo la presidencia de Scott y con Warren como principal figura demócrata, tomó el texto aprobado por la Cámara como vehículo legislativo y lo sustituyó por una enmienda integral que mantiene las reformas de vivienda, pero añade el Título X sobre moneda digital del banco central. El resultado fue una aprobación en el Senado por 84 votos a favor y 6 en contra, uno de los márgenes bipartidistas más amplios en política financiera digital en años.

Motivación demócrata.

Las razones del respaldo demócrata incluyen:

  • Prioridad en vivienda: La reforma habitacional era más importante que defender una CBDC.
  • Negociación política: Para asegurar el avance de los nueve títulos de vivienda, se aceptó incluir el Título X del CBDC.
  • Elecciones de 2026: La vivienda asequible es un tema con alta resonancia electoral.
  • Contexto político: Con Donald Trump en la Casa Blanca, una CBDC federal tenía escaso futuro.
  • Preocupaciones sobre centralización: Un sistema centralizado podría convertirse en un mecanismo opresivo para grupos vulnerables y concentrar el poder financiero en el Estado.

Aunque la senadora Warren ha sido crítica de Bitcoin y otras criptomonedas en el pasado, en esta ocasión apoyó una prohibición preventiva del dólar digital estatal.

Motivación republicana.

Desde el lado republicano, los argumentos fueron:

  • Defensa de la privacidad individual.
  • Protección de la libertad económica.
  • Soberanía nacional frente a controles financieros.
  • Riesgos a la estabilidad financiera.
  • Evitar vigilancia masiva del gobierno sobre transacciones de ciudadanos.

Un dólar digital emitido por la Reserva Federal permitiría, en teoría, visibilidad en tiempo real sobre todas las transacciones, algo sin precedentes en una democracia occidental.

Convergencia en la autosoberanía financiera.

Ambas posturas confluyen en un concepto compartido: la autosoberanía financiera del ciudadano.

Una CBDC no sería solo una versión electrónica del billete físico; sería dinero programable que podría:

  • Tener fecha de vencimiento.
  • Estar restringido a ciertos tipos de gasto.
  • Ser congelado sin proceso judicial.
  • Generar un registro permanente de cada transacción.

Los legisladores han citado como referencia el yuan digital en China, donde en pruebas piloto se cancelaron saldos no usados tras cierto período para incentivar el gasto.

Impacto en el mercado financiero.

Para la industria de activos digitales, el resultado es significativo: el principal competidor estatal del dólar digital privado queda temporalmente fuera del tablero.

Las stablecoins privadas, que ya mueven volúmenes comparables a grandes sistemas de pago tradicionales, operaban bajo la amenaza latente de ser desplazadas por una CBDC estatal. Con esta prohibición, ese riesgo se reduce considerablemente.

Emisores como Tether y Circle, cuyos tokens están respaldados en dólares, emergen como beneficiarios directos, posicionándose como los mecanismos preferidos del mercado para la digitalización del dólar bajo el sector privado.

Además, el GENIUS Act, una legislación sobre activos digitales que avanza en paralelo en el Senado, ya establece un marco regulatorio claro para stablecoins privadas, reforzando este contexto.

Qué sigue en el proceso legislativo.

Aunque el proyecto aún debe enfrentar el proceso de reconciliación con la Cámara de Representantes, donde la inclusión del Título X podría generar tensiones, el amplio margen del Senado, el respaldo de la Casa Blanca y la doctrina establecida por una orden ejecutiva previa sugieren una dirección política firme.

Por ahora, el dólar digital emitido por la Reserva Federal queda en pausa para esta generación política.

Fuente: JustFacts, Congress.gov, BankingSenate, CryptoNews

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