Publicado el 27 noviembre, 2025 por Mariana Flores
El pequeño reino del Himalaya, Bhutan, vuelve a acaparar titulares en el universo cripto. Según datos on-chain divulgados esta semana, el gobierno de Bután ha apostado por el staking de 320 ETH a través del proveedor institucional Figment — una operación valorada en aproximadamente dólares.
El staking del ETH no parece ser una simple apuesta financiera, sino parte de una estrategia gubernamental más amplia. En octubre de 2025, Bután comenzó a trasladar su sistema nacional de identidad digital al blockchain de Ethereum. Según declaraciones, la migración completa de credenciales de los ciudadanos debería finalizar a comienzos de 2026.
¿Por qué este paso es más que una inversión?
– Integración tecnológica a nivel estatal
El staking del ETH no parece ser una simple apuesta financiera, sino parte de una estrategia gubernamental más amplia. En octubre de 2025, Bután comenzó a trasladar su sistema nacional de identidad digital al blockchain de Ethereum. Según declaraciones, la migración completa de credenciales de los ciudadanos debería finalizar a comienzos de 2026.
Esta decisión sitúa a Bután como uno de los primeros países en usar Ethereum no solo como reserva de valor o inversión, sino como infraestructura pública: identidad, gobierno digital y servicios ciudadanos.
– Diversificación de reservas más allá del Bitcoin
Bután ya figuraba en la lista de pocos estados con reservas significativas de BTC — cerca de 6.154 BTC, con un valor estimado en cientos de millones de dólares. Con este movimiento hacia ETH , el reino diversifica sus activos cripto, adoptando un enfoque mixto entre reserva de valor BTC e infraestructura funcional ETH.
– Señal para el ecosistema: adopción institucional y gobernanza cripto
La apuesta de Bután refuerza una tendencia emergente: gobiernos e instituciones que ya no miran a las criptomonedas solo como inversión especulativa, sino como partes centrales de infraestructura pública y económica.
Este tipo de pasos — staking público, identidad digital sobre blockchain, uso de criptomonedas para servicios estatales — puede convencer a otros países pequeños o economías emergentes a explorar la integración cripto más allá del trading o la acumulación especulativa.
Riesgos y preguntas abiertas.
- Centralización del staking: Con proveedores como Figment manejando validadores para entidades grandes, existe el riesgo de que una parte considerable del staking esté controlada por pocos actores — algo que contrarresta la descentralización original del ecosistema PoS.
- Dependencia tecnológica: Al migrar servicios públicos como identidad al blockchain de Ethereum, Bután apuesta por la estabilidad y seguridad de la red, pero también se vuelve dependiente de su continuidad técnica, actualizaciones, gobernanza y posibles vulnerabilidades.
- Transparencia y gobernanza interna: Aunque los movimientos son públicos on‑chain, la gobernanza estatal — quién decide cuánto ETH stakear, cuándo, con qué fines — sigue siendo un asunto interno delicado.
Un experimento que puede ganar importancia.
La decisión de Bután de stakear 320 ETH mediante Figment no debe interpretarse como una simple maniobra de inversión. Es un paso consciente hacia la construcción de una infraestructura blockchain de Estado: identidad digital, cripto‑reserva y modernización del sistema financiero.
Si la migración a Ethereum como backbone estatal tiene éxito, Bután podría convertirse en un caso de estudio notable: un pequeño país que combina soberanía digital, criptomoneda y administración pública sobre tecnología blockchain.
Para quienes siguen el devenir de las criptos, esta operación representa una señal clara: Ethereum ya no es solo un activo especulativo, sino una herramienta de gobierno, identidad y tecnología societal.
Fuente: Cointelegraph




