Publicado el 12 noviembre, 2025 por Juan Lencioni
El sistema financiero tradicional está viviendo una transformación silenciosa pero profunda. Dos gigantes del sector, DBS Bank (el banco líder del sudeste asiático) y J.P. Morgan, acaban de anunciar una alianza que podría cambiar la forma en que circula el dinero entre bancos a nivel global.
💡 ¿Qué están haciendo exactamente?
A través de su división Kinexys, J.P. Morgan trabajará junto a DBS para crear un marco de interoperabilidad que permita transferir depósitos tokenizados entre distintas redes blockchain.
En términos simples, buscan que el dinero depositado en un banco pueda moverse como un token digital entre instituciones, sin depender de intermediarios tradicionales ni de los horarios bancarios.
Esto significa que una empresa con cuenta en DBS podría pagarle a otra que opere con J.P. Morgan usando depósitos tokenizados, en tiempo real y con costos mucho menores.
🔗 El puente entre el dinero tradicional y el digital
Los depósitos tokenizados son representaciones digitales de dinero bancario en blockchain. A diferencia de las criptomonedas, estos tokens están respaldados por depósitos reales y emitidos por instituciones financieras reguladas.
J.P. Morgan, por ejemplo, ya trabaja con su propio JPM Deposit Token (JPMD). Con este acuerdo, DBS se convertirá en uno de los primeros bancos en aceptar esos tokens en su sistema, lo que abre la puerta a un nuevo tipo de pagos interbancarios instantáneos y globales.
🌍 Operaciones 24/7 y sin fronteras
El objetivo es claro: permitir transferencias entre bancos y países a cualquier hora, todos los días del año, aprovechando la velocidad y seguridad de la tecnología blockchain.
Esto podría reducir drásticamente los tiempos de liquidación, eliminar fricciones del sistema SWIFT y dar más liquidez al ecosistema financiero global.
⚙️ ¿Por qué esto es tan importante?
Porque por primera vez, los grandes bancos empiezan a construir un lenguaje común para mover valor entre distintas redes blockchain.
Hasta ahora, cada institución desarrollaba sus propios sistemas cerrados. Esta colaboración busca establecer un estándar de interoperabilidad, algo esencial si la tokenización quiere consolidarse como una infraestructura financiera global.
🧩 Retos por delante
Aunque el anuncio marca un avance enorme, el sistema todavía está en desarrollo. Quedan desafíos técnicos y regulatorios por resolver:
- Asegurar que un depósito tokenizado sea único y verificable.
- Mantener el cumplimiento normativo en distintas jurisdicciones.
- Garantizar la interoperabilidad entre blockchains públicas y privadas.
En otras palabras, el concepto es prometedor, pero la ejecución deberá ser impecable para ganar la confianza del mercado.
🔍 Un vistazo desde América Latina
Para regiones como América Latina, donde los costos de envío de dinero y los sistemas financieros suelen ser lentos y fragmentados, este tipo de avances son una señal de lo que viene: infraestructuras más abiertas, rápidas y accesibles.
Y si los bancos globales están migrando hacia la tokenización, las instituciones locales no tardarán en seguir el mismo camino.
💬 En palabras claras
Esto no es un experimento con criptoactivos sin respaldo. Es banca tradicional usando blockchain para optimizar lo que ya hace: custodiar, transferir y liquidar dinero.
Y si algo demuestra este movimiento, es que la tokenización no se impone: se construye paso a paso, integrando lo nuevo con lo existente.
🧠 Conclusión: el dinero se está reprogramando
Lo que DBS y J.P. Morgan están haciendo es sentar las bases de un nuevo sistema financiero, donde el dinero digital respalda operaciones reales y los bancos actúan como nodos en una red global.
La pregunta ya no es si la tokenización llegará al sistema bancario, sino cuándo se convertirá en el estándar.
🔗 Fuente: Cryptopolitan




