Publicado el 8 octubre, 2025 por Juan Lencioni
Malasia acaba de marcar un antes y un después en el sistema financiero global. La fintech Fasset, con sede en Dubái y Yakarta, obtuvo una licencia bancaria provisional que la habilita a crear el primer banco digital islámico del mundo impulsado por stablecoins.
Esta aprobación coloca a Fasset dentro del marco de finanzas islámicas reguladas (Shariah-compliant), permitiéndole integrar activos tokenizados, monedas estables y servicios bancarios tradicionales bajo un mismo techo.
💡 Un banco sin intereses, pero con innovación
El nuevo modelo bancario de Fasset combina principios islámicos con tecnología blockchain. Ofrecerá ahorros, inversiones y financiamiento halal, todos respaldados por activos reales y sin intereses (riba), cumpliendo estrictamente con las normas de la Sharia.
Las stablecoins jugarán un papel central: protegerán los depósitos de la inflación y garantizarán estabilidad financiera.
Los usuarios podrán invertir en acciones estadounidenses, oro y criptomonedas, mantener fondos en stablecoins e incluso operar con una tarjeta Visa cripto, fusionando la banca digital con el ecosistema Web3.
🔗 Tecnología y fe en un mismo sistema
El CEO de Fasset, Mohammad Raafi Hossain, aseguró que el proyecto combina “la credibilidad de una institución bancaria global con la innovación de una fintech insurgente”.
Además, la empresa anunció el lanzamiento de “Own”, una red Ethereum Layer 2 sobre Arbitrum, diseñada para liquidar en cadena activos del mundo real regulados.
🌍 Inclusión financiera para el mundo islámico
Fasset busca cerrar la brecha de inclusión financiera en el sector de finanzas islámicas, valorado en más de 5 billones de dólares. Su meta es ofrecer productos halal accesibles en regiones desatendidas por la banca tradicional, especialmente en Asia y África.
Ya con licencia como Proveedor de Servicios de Activos Virtuales (VASP) en Dubái, la fintech procesa más de 6.000 millones de dólares anuales en 125 países.
Con el respaldo regulatorio de Malasia, Fasset se consolida como pionera en la convergencia entre banca islámica y Web3, abriendo una nueva frontera donde la fe, la innovación tecnológica y la estabilidad digital convergen.
Fuente: Criptotendencia




